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jueves, 5 de diciembre de 2013

Propuestas del CEMDA para una Verdadera Reforma Energética





Propuestas

La reforma energética debe impulsar una transición energética que conduzca al país a un desarrollo sustentable y a un crecimiento  bajo en carbono. En este sentido, hacemos un llamado para que la reforma energética en discusión contemple las siguientes recomendaciones.

  1. Una Reforma Integral debe partir del respeto por los Derechos Humanos. 
  
  • Es indispensable la transparencia y difusión de la información de aquellos proyectos de energía que se han de realizar en el territorio nacional de forma tal, que la población tenga elementos que permitan un ejercicio de participación efectiva en las política energéticas del país.
  • Es imperioso el respeto a los derechos de las poblaciones cuyos territorios se vean afectados por la implementación de proyectos energéticos. De manera particular, se debe garantizar el derecho a la consulta de estas poblaciones.
  • Es necesario acelerar la implementación de la metodología para valorar las externalidades socio-ambientales asociadas con la generación de electricidad, para todas las tecnologías, fósiles y no fósiles.
  • Debemos asegurar la incorporación de criterios de sustentabilidad, derechos humanos y equidad de género en los proyectos de generación de energía.
  • Diseñar instrumentos de análisis previo de posibles impactos sociales para prevenir conflictos con las comunidades en proyectos de energía (tanto de fósiles como de renovables).

En el caso de los hidrocarburos no convencionales resulta indispensable:
  • Realizar estudios rigurosos sobre las implicaciones de la explotación del shale gas, así como del petróleo en aguas profundas, que tomen en cuenta tanto los costos económicos, tasa de recuperación de la inversión, impactos sociales y ambientales (externalidades), así como el costo de oportunidad de invertir en estos recursos fósiles no renovables frente a otras alternativas.
  • En el caso del shale gas, asegurar la más estricta regulación para mitigar las emisiones y fugas de gases de efecto invernadero, especialmente las fugas de metano.
  • Promover la creación de un marco legal sólido y específico para este tipo de energéticos.
  • Fortalecer a las instituciones, para que tengan la capacidad de hacer frente a los retos de seguridad y contaminación que puedan resultar de avanzar en la exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales.
  • Garantizar el derecho humano al agua en la realización de los proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales.
  • No comprometer la cantidad y calidad suficiente de agua para uso personal y doméstico en la realización de proyectos de energía.

2. Debe sentar las bases para ampliar la participación de energías renovables.
  • Es necesario definir el porcentaje de producción de energías renovables dentro del paquete de "energías limpias".
  • Se debe priorizar a las energías renovables por encima de las "tecnologías de generación limpia" que incluyen, además de las renovables, ciclo combinado, energía nuclear y carbo-eléctricas con tecnología de captura y secuestro de carbono.
  • Es necesario fortalecer a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) para fijar tarifas eléctricas con criterios técnicos y transparentes. CRE también deberá regular transmisión y distribución, calidad y competencia energética tomando en cuenta externalidades.
  • Se requiere de un marco regulatorio que ponga en igualdad de circunstancias a las energías renovables y a las fósiles, no como sucede en la actualidad en donde se asigna aún una ventaja competitiva a las fuentes fósiles de energía a través de subsidios ineficientes y perversos.
  • Incrementar la infraestructura de transmisión eléctrica para el suministro de electricidad producida a partir de energías renovables con localización remota y de difícil almacenamiento.
  • Se deben difundir los beneficios y costos de las energías renovables para eliminar la asimetría existente entre potenciales usuarios y proveedores de las tecnologías.
  • Que los proyectos de energía renovable incluyan un marco normativo y de mejores prácticas que permita la coexistencia respetuosa con las comunidades donde se desarrolle el proyecto, así como mecanismos para otorgar co-beneficios a sus habitantes en concordancia con sus necesidades de desarrollo establecidas bajo mecanismos de participación efectiva y transparente.
  • Contar con un marco regulatorio e institucional que reduzca la incertidumbre de los inversionistas respecto a la fiabilidad de las energías renovables.
  • Se debe promover el desarrollo de más productos financieros adecuados a las necesidades de cada proyecto, tomando en cuenta las necesidades de pequeños y grandes inversionistas y que incorporen salvaguardas ambientales y sociales para su implementación.

3. Debe ser compatible con las metas de reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero  (GEI)


  • La producción y consumo de fuentes fósiles deberá seguir una ruta decreciente alineada con metas de generación de electricidad a partir de renovables y reducción de emisiones de GEI establecidos en la  Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética (LAERFTE)  y en la Ley General de Cambio Climático  (LGCC).
  • Impulsar sistemas de transporte público que consuman menos energía por pasajero kilómetro y que acorten los tiempos de desplazamiento en los grandes centros urbanos, privilegiando políticas públicas que favorezcan, en las ciudades, al transporte público sobre el automóvil particular.
  • Los vehículos automotores deberán tener especificaciones de rendimientos de combustible crecientes en concordancia con especificaciones internacionales e instrumentos de política climática.
  • Elaborar un programa nacional de apoyo y financiamiento para la instalación, operación y mantenimiento de largo plazo de sistemas de transporte público seguro, eficiente, confortable, accesible, incluyente y limpio.
  • Implementar políticas específicas para la promoción de vehículos eléctricos y también de los modelos híbridos y de diesel que tienen un rendimiento de combustible mayor al del promedio de los vehículos convencionales.
  • Revisar la NOM-163 sobre emisiones de CO2 y rendimientos de combustibles en vehículos automotores, para hacerla más estricta y acorde a estándares internacionales.
  • Acelerar la producción y distribución de diesel de ultra bajo azufre, producto que, por norma, ya debería de estar disponible en todo el país.
  • Promulgar una Norma Oficial Mexicana de eficiencia energética para vehículos pesados.

Posición y propuesta completa del CEMDA en líneas seguidas

lunes, 30 de septiembre de 2013

La Reforma Energética y el Gas Shale




1.   Por principio de cuentas es de dimensionarse que la “Reforma Energética”,[1] a pesar de su denominación, es sólo una reforma petrolífera.[2]

2.   La “Reforma Energética”, incluyendo su componente de gas shale[3],  se contrapone con los objetivos y  metas de transición hacia una economía sustentable, baja en carbono, y disposiciones al efecto previstas en la legislación nacional,[4]   al tener por piedra de toque y circunscribirse a una mayor  explotación de combustibles fósiles.  

3.   La “Reforma Energética” no expresa el sustento y fundamento de sus afirmaciones, volviendo nugatorios los derechos humanos a la  información, a la participación pública, y a un medio ambiente adecuado para el desarrollo y bienestar de las personas.[5] 

4.   La “Reforma Energética” está soportada en una comprometida apuesta por el gas shale, Apuesta, habida cuenta al alto grado de incertidumbre sobre las reservas de gas shale, de diversa clase,  en México, el volumen que es técnicamente explotable  y  cuál es económicamente extraíble; enmarcado, en adición, en un contexto de especulación y posible burbuja financiera del mercado de gas shale.[6]

5.   La magnitud de explotación[7] del gas shale materia de la “Reforma Energética”, conlleva un severo riesgo a escala –de menos- regional de sobre explotación de recursos naturales y contaminación al ambiente, en razón, entre otros, a los siguientes factores:

5.1.    El empleo de más de 660,000,000,000 litros de agua (660 millones de m3).[8]

5.2.    La emisión al ambiente (suelo, subsuelo, aire y acuíferos) de ingentes volúmenes de residuos peligrosos y contaminantes radioactivos[9], cancerígenos, mutagénicos, tetarogénicos, disruptores endocrinos, y gases de efectos invernadero.[10]   



Siete Propuesta para una Reforma Energética Verdadera

  1. A partir de la “Reforma Energética”, que en los hechos es sólo una reforma petrolífera, debe plantearse una Reforma Energética real, que llamaremos “Reforma Energética Integral”.
  2. Ésta “Reforma Energética Integral”, debe construirse a partir de la generación que haga el Gobierno, de forma proactiva, de información que permita y fomente un dialogo en la sociedad, basado en una participación informada[11], incluyente y democrática, considerando sus implicaciones, desde luego energéticas, pero también económicas, sociales y ambientales.
  3. Los ejes de la información, dialogo y participación pública en pos a una “Reforma Energética Integral”, y elementos centrales de ésta, deberán ser la eficiencia energética, el tránsito hacia una economía sustentable fundada en fuentes energéticas renovables y limpios; y en consecuencia el empleo significativo de los combustibles fósiles existentes para desarrollar dichas fuentes energéticas limpias y renovables.
  4.  En línea con lo anterior, teniendo presente la información existente sobre los riesgos que involucra una mayor explotación y dependencia de combustibles fósiles, y en particular la explotación de gas shale[12], por sus impactos al ambiente,  debe procederse a una moratoria[13] de la explotación de éste último, bajo un enfoque de principio precautorio, hasta que se despejen los interrogantes sobre sus riesgos y consecuencias ambientales y sean estos evaluados y ponderados.
  5. Aparejado con lo antes expuesto, antes de levantarse una moratoria a la explotación de gas shale, de ser el caso, deben despejarse los cuestionamientos existentes sobre su  viabilidad económica al tenor de lo expresado en el punto 4 del apartado previo.
  6. El anterior análisis deberá tomar en cuenta, la ponderación de  la tasa de retorno energético, EROI por sus siglas en inglés, del gas shale incorporando a este análisis sus externalidades, así como su costo de oportunidad y repercusiones para con fuentes de energía limpies y renovables, contextualizado en el tránsito de la economía, que debe darse,  hacia una baja en consumo de carbono[14].
  7. Finalmente, e imbuido en los procesos antes delineados, previo a la explotación del gas shale, y del levantamiento de su moratoria, deben tenerse positivado un marco legal adecuado a los retos que presenta el gas shale, incluyendo la adopción de buenas prácticas internacionales en la materia.



Referencias